Hace un año era un estudiante más con miles de pendientes por hacer...una becaria que tenía que trabajar para poder asegurar un poco su lugar en la universidad. Hace un año, disfruté de hacer un video blog con varios amigos y compañeros de la carrera... disfruté de hacer presentaciones con el coro de la universidad. Pero cuando menos lo esperé, tuve que abandonar todo esto, todo lo que me mantenía felizmente ocupada.
Ustedes pensarán... ¿qué tiene de padre apenas tener tiempo para comer, de estar corriendo de un lado a otro, de dormir unas cuantas horas o de plano no dormir absolutamente nada?
Cuando suceden este tipo de interrupciones inesperadas es cuando más valoras todo lo que tenías y hacías. Es cuando extrañas tu vida rutinaria en el trabajo y/o en la escuela.
En mi caso lo extrañé y me dolió tanto dejar todo a un lado por situaciones que nunca estuvieron en mis manos pero que siempre quise controlar para hacer evitable lo inevitable.
Ya pasaron 6 largos y cortos meses donde pasé de ser una universitaria a una ama de casa que sólo se dedicó a cuidar de la salud de su mamá. Aunque sigue siendo un tema un tanto sensible para mí... ahora entiendo porqué era necesario abandonar todo por unos meses. Como me dijeron: no importa una universidad, lo importante es la familia. ¿De que me hubiera servido seguir con todo lo que hacía si probablemente me iba a faltar una pieza muy importante en mi vida?
Hasta ahora sé lo relevante que fué para mi mamá que yo estuve con ella todos estos meses... "fuiste y sigues siendo mi fuerza. No sé que hubiera hecho si tú no hubieras estado conmigo.".
Fueron unos meses bastante difíciles, en todos los aspectos. Unos meses en los que me abandoné completamente y no hice nada más que cuidar a mi mamá. No me molesta, lo hice porque quise y simplemente porque es mi madre. Pero ya es mi turno.
Ahora que estoy viendo mi regreso a la universidad, me sorprende la facilidad con que todo esta resultando. Como hoy me dijo una amiga: "todo a su tiempo". Palabras tan simples pero reales.
Este es mi primer post, así que quise compartir un poco de todo lo que ha pasado en este tiempo, y agradecerles a ciertas personas que nunca me olvidaron ni me dejaron a un lado. Al contrario, yo fui la indiferente que los abandonó y desapareció. Gracias Janet, Jomi, Michelle, Lore y Luis. Cada quién tiene que seguir su propio camino pero seguiremos siendo la misma mini familia que somos.
Es hora de dejar todo atrás, levantar la cabeza y mirar al futuro que lo mejor está por venir.
